El momento en que entras a una fábrica de Rumi Basket Mill, lo primero que golpeará tus oídos será el zumbido y el ronroneo de las máquinas. ¡Estas máquinas están trabajando arduamente haciendo algo crítico! No solo olerás ese acero fresco, que es uno de los olores más emocionantes que indica que se está fabricando algo. Es una fábrica enorme, con mucho espacio para que los trabajadores se muevan. Todos esos trabajadores están ocupados con molinos de cestas y funcionan todos juntos como un equipo.
Al mirar a tu alrededor, te darás cuenta de que las paredes están pintadas del color azul de Rumi. Este color es un poco más vivo y expresivo y puede existir como símbolo de que la fábrica está llena de vida. La fábrica está rodeada por diferentes tipos de materiales apilados hasta arriba, como metal y otros componentes que se usarán para fabricar los molinos de cestas. ¡Un lugar bullicioso y lleno de vida!
Ahora, cuando los materiales llegan a la fábrica, los molinos de cesto pueden comenzar su fabricación. Paso 1: Los trabajadores forman el acero para el marco del molino de cesto. Este paso es clave porque el marco sostiene todo. A continuación, los trabajadores ajustan varios componentes como motores y cuchillas en las máquinas correctas. Ayudan a unirlo todo correctamente.
Y adivina qué: después de que los trabajadores construyen un molino de cestas, ¡lo prueban! Lo inspeccionan a fondo para asegurarse de que el molino de cestas esté en buen estado de funcionamiento y se preparen para la venta. Hay varias personas que realmente prueban los productos y se aseguran de que solo salgan productos de mejor calidad de la planta de producción. Todo ello combina nueva tecnología con procesos antiguos, por lo que están utilizando las herramientas más modernas mientras honran la historia. Como resultado, estos molinos de cestas son potentes, duraderos y tienen un excelente rendimiento.
Comenzar un molino de canasta para pintura es difícil, pero también puede haber mucha satisfacción. La familia Rumi comenzó su negocio desde un pequeño espacio: donde empezaron a fabricar los productos en un garaje. Ahora son tan grandes que emplean a cientos de trabajadores en todo el mundo. Ser dueño de una fábrica de molinos de cestas es un trabajo arduo. Los propietarios también tendrán que asegurarse de que todo esté basado en la calidad mientras innovan continuamente sus productos.
En Rumi nos enorgullecemos especialmente de nuestros artesanos que construyen los molinos de cestas. Cada trabajador es un especialista en su tarea y se siente orgulloso de lo que hace. Cada día dan todo de sí para fabricar productos de máxima calidad. Cada trabajador recibe capacitación sobre cómo hacer molinos de cestas, y la mayoría de ellos llevan años de experiencia al puesto de trabajo.
Con gran parte del mundo avanzando rápidamente, la demanda de molinos de cestas está aumentando constantemente. Varias empresas están descubriendo ahora lo importantes que son estos molinos para su proceso de fabricación. En los últimos años se han abierto muchas fábricas de molinos de cestas en todo el mundo. Empire reconoce la importancia de contar con proveedores confiables de molinos de cestas, por lo que las empresas buscan buenas fábricas como Rumi.